Dr. Jorge A. Traverso


Diferencias entre la Homeopatía y laAlopatía 

                        Muchas veces nos preguntan que es la homeopatía.

                        No es una pregunta simple, y el que la hace, no puede hacerla desde la genuina e inocente curiosidad de enterarse de algo sin ninguna predisposición en particular, sino que por estar inmerso en el mundo de todos los días, el que interroga lo hace desde la influencia de la medicina que tal vez haya utilizado toda su vida, la alopatía, o desde la presión de la propaganda de medicamentos y drogas que siempre le aseguran que un síntoma, cualquiera sea el que lo padezca, será curado con la toma de la pastilla "x" o  el inyectable "z".

                       Así que a esa primera pregunta, ya se le responde que es un sistema médico que desde el principio comienza a partir de una filosofía diferente a la que sustenta la alopatía.

                       Podemos decir que la homeopatía toma sus fuentes en Hipócrates, 400  años A.C., y recordemos que el que  fue llamado con  justicia el Padre de la Medicina, siempre afirmó que no había enfermedades, sino enfermos.

                       Por eso se quedaba al lado del paciente, averiguando con minucioso interés cada detalle de su padecer, incluyendo éste en el contexto de la vida toda de ese enfermo.           

                       Por ello, en general sus prescripciones no iban mas allá de indicar cambios en la dieta, modificaciones en el modo de vida o consejos en cuanto a la higiene.

                       Podríamos decir desde la homeopatía que Hipócrates empleaba el interrogatorio del que tomó su modelo esta última, pero le faltó el medicamento homeopático.

                     La alopatía se diferencia cuando aparece Galeno 600 años después; considera que lo importante son los órganos y las afecciones de los mismos, por lo cual desarrolla una teoría que con ,altibajos, siguió creciendo hasta la actualidad,donde lo importante es el órgano, el nombre de la enfermedad y el fármaco que suprime esas manifestaciones.

                       Para ello utiliza métodos de estudio que no reflejan a una persona, sino que muestran un pulmón, un riñón, etc.

                       Se pueden realizar los estudios, para evaluar un pronóstico, pero de un ser humano que tendrá determinadas características individuales(así lo hace la homeopatía).

                       Por eso, a pesar de esta primera diferenciación, insistirán con la pregunta: ¿pero la homeopatía cura un asma, una depresión, una úlcera de estómago, una próstata agrandada?

                       Nuevamente, el homeópata responderá anteponiendo una pregunta: el asma, la depresión, la úlcera, la próstata....de quién?

                       Si como planteamos al principio, son dos filosofías de curación diferentes, seguramente que ambas podrán tratar la misma enfermedad, partiendo y recorriendo caminos diferentes.

                        Las que son complicaciones para una teoría, (alopatía), serán índices de curación para la otra, así como la desaparición directa de un síntoma en la piel será curación para la alopatía, cuyo fin es que suceda eso, y en cambio la homeopatía pensará que es una supresión y empezará a estar atenta a la aparición de otro síntoma más profundo, por eso no trataría nunca que ese síntoma de piel desapareciera de esa manera tan "directa".            

                        Otra diferencia hay en cuanto a la medicación.

                         La alopatía ve el síntoma en "x" órgano, y según sea una erupción, supuración, úlcera, quiste o inflamación indicará  un anti-"tal patología", usando la droga química que en experimentación con animales de laboratorio ha suprimido esas manifestaciones, (agregando en el prospecto una lista de contraindicaciones o efectos colaterales que suelen producir).

                         La homeopatía toma  en cuenta el síntoma antedicho, pero luego de una prolongada entrevista donde el paciente expondrá no sólo su padecer sino su forma de ser, su carácter, sus modos de reacción, la manera de relacionarse afectivamente, además de ser interrogado sobre la forma en que su organismo reacciona al frío o al calor, qué deseos de alimentos son más intensos o las  aversiones a otros, su sed, su manera de dormir, etc., y luego que el homeópata determine cuál es el sentimiento más profundo que rige la conducta y actividades de ese paciente, sea este el rencor, el abandono, la cólera(reprimida o manifiesta), la tristeza, los temores o la falta de confianza en sí mismo.

                         Sólo entonces se le indicará un remedio que en lo posible sea lo más similar a toda esa personalidad que porta una determinada afección.

                         Por qué decimos similar, y no similimum, que es otra palabra específica de la homeopatía? Porque esto lo sabremos cuando lo veamos la segunda vez y evaluemos los efectos. 

                         Ese remedio que administramos fue experimentado por Hahnemann primero y luego por sus discípulos y seguidores, en seres humanos sanos.

                        El principio de la homeopatía, es que lo "similar cura a lo similar", y se basa en el hecho de partir de la premisa hipocrática y aplicarla pensando lo siguiente: la sustancia o medicamento que provoca en un hombre sano determinados síntomas, será el remedio que cure en un hombre enfermo esos mismos síntomas.

                         Una cuarta diferencia ya fue esbozada previamente; en la alopatía la droga a utilizar ,generalmente actúa por un efecto químico.

                        De allí que cuando los críticos de la homeopatía plantean dos premisas en la misma frase, que los homeópatas "no dan nada" y curan "por sugestión", hay que preguntarles primero en qué posición están  situados.

                         Si es en la de la química, hay que darles la razón: químicamente, en los remedios que damos, a partir de una determinada potencia, no van a detectar rastros del medicamento.

                         Ahora bien, si ven el fenómeno desde la física, podrán apreciar que otro de los geniales descubrimientos del fundador de la homeopatía fue el de la dilución y la sucusión posterior, (golpear el envase sobre una superficie de consistencia duro-elástica),que determina que superando el número de Avogadro(una ley física), aunque no se encuentre ni media molécula de la sustancia, hay acción.

                         Esto, recién en este último cuarto de siglo ha podido fundamentarse, con el concepto fìsico de la "memoria molecular", que se conserva en el solvente, no en la sustancia (que no la hay, superado el límite antedicho).

                         Otros experimentos,(con laser, etc.) han probado que hay acción aunque no sustancia concreta.

                          La otra pregunta que hay que formularle a los críticos es, a qué llaman sugestión.

                          Una posibilidad sería que piensen que es llevar a una persona a engaño o a creer algo que no es, y otra, pensar que en la consulta y posterior tratamiento, juega también el "efecto médico", que tiene muchísimo valor, sobre todo en una disciplina que enfatiza la consulta por cualquier vía, directa o indirecta, ante cualquier circunstancia que afecte la salud o el proceso de mejoría del paciente,  agregando además que en cualquier sistema médico se declara que es muy valioso el "rapport" o relación médico-paciente.

                          La cuestión es ir mas allá de la mera declaración y tomarlo en cuenta como un efecto valioso que colabora en la curación.

                         Para concluir, vemos que en la homeopatía no sólo se toma al paciente en su totalidad con respecto a los sucesos vitales que juegan en sí y en su entorno, sino que también se considera que el médico no es solamente un mero prescriptor de medicamentos, sino un vehículo de un saber determinado.

  

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