Dr. Jorge A. Traverso


 
Los síntomas perdidos

Resumen:

Se trata de un recorrido por distintos síntomas que han perdido relevancia y otros que han aumentado su frecuencia conectados con la realidad cotidiana en la que estamos inmersos.

El título no alude a perder síntomas por falta de atención o déficit en la toma del caso, sino a los que la época y el lugar de residencia nos impide tomar.

Época

Como ejemplo anecdótico de la misma, es difícil que tomemos Temor de un cubo de carbón, objeto que se colocaba hace 150 años en el piso del hueco de la escalera para calentar el ambiente, y el síntoma que podía referir un paciente era el temor a caer allí desde la escalera cuando bajaba o subía la misma, a pesar del pasamanos existente; no hay posibilidad de recoger el síntoma puesto que no existe actualmente como sistema de calefacción.

Lugar de residencia

 Con respecto al mismo, y circunscribiéndonos a la ciudad de Buenos Aires y conurbano, la realidad social que nos golpea imposibilita que instrumentemos varios síntomas.

¿ Es posible tomar Temor a los ladrones?, cuando no solo nos anotician con frecuencia diaria de la cantidad de robos a plena luz del día aún a personas de humilde condición en cualquier barrio, o de las prevenciones a tomar antes de bajar deun vehículo en la puerta de la casa de una calle tranquila "donde nunca pasaba nada".

Tal vez pueda incluirse cuando hay otros elementos que lo despliegan en totalidad.

Una paciente que interrogada en su primera entrevista sobre sus temores refirió este síntoma,  no fue tomado en esa oportunidad por lo citado anteriormente y por la vaguedad con la que habló del tema.

En la tercera visita, volvió al punto, porque percibió que no se le había dado trascendencia, aclarando que ese temor lo tenía desde chica, y tenía un ejemplo de ese mismo día. Cuenta que ella ayuda a su esposo que realiza operaciones financieras, y habitualmente ella transporta dinero de una entidad a otra. Esto lo hace en un automóvil contratado, y no le causa ningún temor, pero luego, en un día como el actual, para venir al consultorio toma un transporte público, y en el viaje está con temor constante a que le roben por ejemplo una fantasía sin valor que puede llevar en la muñeca.

Otro temor que no puede tomarse sin los debidos recaudos es a ser asesinado, puesto que la realidad cotidiana nos indica que el hecho puede suceder tanto por tener algo de valor, por no tener nada encima o por algún gesto que sea interpretado como resistencia.

Este síntoma remite a otro del capítulo Ilusiones: Asesinado, sub-rubro: que será asesinado.

¿Puede tomarse este síntoma en alguien que cuando está en una cancha de fútbol, queda en medio de la barrabrava de cualquiera de nuestros clubes?.

Lugar en el mundo

Pasando del lugar de residencia local a la "aldea global", hay un síntoma que no podría tomarse por lo menos en el mundo occidental: Temor de perder su trabajo lucrativo.

En virtud a rimbombantes palabras, como competitividad, eficientización, optimización de recursos, etc., miles de trabajadores son excluídos del circuito productivo.

Esto provoca que tampoco pueda tomarse Temor de ser inepto para el trabajo, pues en aras de las mentadas palabritas se califican como  ineptos a los que se desea expulsar.

Estas palabras se usaron en septiembre de 2000 en una fábrica de caramelos de dulce de leche en la provincia de Santa Fé para justificar el levantamiento de la misma y su traslado a Brasil.

Eso sí, a los ejecutivos que salvaron su puesto mudándose al país vecino, a los dos meses les repitieron el mismo discurso y los desplazaron, con lo que entrarían en el capítulo que se describe a continuación.

Tampoco cabe el síntoma Bromas, chistes: no puede aceptar una broma, capturando el ejemplo de la fábrica francesa Michelin, que en junio del año 2000 anunció a sus obreros que las ganancias de la empresa en el año previo habían sido las mayores de su historia, y trascartón informa que se iban a eliminar 7.000 puestos de trabajo para optimizar las ganancias con el objetivo de que luego de tres años se pudieran crear... puestos de trabajo.

El cinismo puesto en juego solo puede verse como una broma de mal gusto. puesto que resiste a la lógica racional .

El síntoma que tal vez sí pueda estar aumentando su frecuencia e intensidad es el de Trastornos por haber perdido su trabajo.

Antes lo sufrían pocas personas como trastorno y otros simplemente buscaban otra ocupación.

Actualmente, el que lo pierde se enfrenta a un mundo donde impera la desocupación y donde también la edad y la no preparación para enfrentar tareas diferentes o viceversa: el actualmente famoso: "no lo tomamos porque Ud. está "sobrecalificado" para esta tarea, se convierten en vallas insalvables.

En fin, época que provoca el no poder jerarquizar estos síntomas y que también nos hace difícil encontrar otros como Alegre u Optimista, en que si realmente se los encuentra van a estar posicionados casi como cabeza de fila.

Bibliografía.

Pellegrino, Juan C. : Clases en Cátedra. Año 2000.

Repertorio Synthesis.

Forrestier, Viviana: Una extraña dictadura.

Antecedentes

Publicaciones Generales

Publicaciones Médicas