Dr. Jorge A. Traverso


 

Reporte sobre Traducción al castellano del Organón Original

 

Dr. R. Gustavo Pirra

Profesor Titular de la A.M.H.A.

 

Dr. Jorge A. Traverso

Profesor Adjunto de la A.M.H.A.


Resumen:

 

A través de la metáfora de un reportaje se transcribe una sucesión de charlas en las que se historian las vicisitudes que sufrió lo que fue el último manuscrito de Hahnemann.
 

 

En agosto de 2007, estando en el cerro San Javier, en la provincia argentina de  Tucumán y en los intervalos que se dieron entre reuniones de la Comisión Directiva de la Federación de Asociaciones Médicas Homeopáticas Argentinas, efectué una especie de reportaje al Dr. R. Gustavo Pirra que ha traducido del alemán el original del Organón de Hahnemann, sobre las vicisitudes que padeció ese ejemplar en 160 años hasta ver nuevamente la luz en alemán en 1992 y ahora próximamente en castellano.

 

J.T.: Gustavo, desde que te conozco trabajas en las traducciones que circulan del Organón, originadas por distintos autores y desde distintos idiomas.

 

G.P.: Sí, hasta se conformó en la AMHA un grupo que se reunía los viernes y siempre chocábamos con el impedimento de traducciones al francés, al inglés y al castellano que eran tan disímiles en los conceptos que hasta parecía otra teoría según qué autor viéramos.

 

J.T.: Entonces coméntame como surge el contacto con este sorprendente original “original”.

G.P.: Tengo que hacer historia, primero de los hechos para llegar al contacto.

 

J.T.: Según me decías, Hahnemann escribe la última versión del Organón, corrigiendo conceptos anteriores suyos, en 1842.

G.P.: Sí y fallece en 1843.

 

J.T.: Bueno, parece fácil entonces el contacto con la última versión del mismo.

G.P.: No es  así puesto que Melanie guarda ese ejemplar hasta 1865 en que manda  hacer una copia del mismo .

Esta copia  es la que llega a manos de Richard Hale. El original que tenía Melanie pasa a un familiar de Boeninghausen.

 

J.T.: Y queda así…

G.P.:Por el momento…

 

J.T.: ¿Y el original?

G.P.: En la crisis alemana de 1920 ese original se vende a William Boericke en 1.000 dólares pero antes de entregarlo, Hale tiene la oportunidad de comparar  este original con la copia que él poseía durante dos días.  Previo paso por Londres  llega a Estados Unidos el manuscrito.

Allí le da el trabajo de traducir los parágrafos que eran distintos a los de la 5ª edición que estaba traducida por  Dudgeon a Jans Strauss.

Así, sólo unos treinta parágrafos aproximadamente son interfoliados en la quinta edición y sale la sexta.

Luego de hacerse la traducción Boericke deja el original.

Un día su secretaria lo encuentra y él le dice que ya no tiene valor(el original).

 

J.T.: ¡Qué desastre!...

G.P.: Por suerte a la secretaria le parece que eso es valioso y lo guarda en su caja fuerte.

 

J.T.: Así es como en héroes anónimos reposa la transmisión de la Cultura.

G.P.: A esta mujer, con el paso de los años la internan en un geriátrico, pero en un rapto de lucidez les encarga a sus parientes que donen ese manuscrito a la Biblioteca de San Francisco.

 

J.T.: ¿ Y cuanto tiempo pasa hasta que lo registran?

G.P.: Recién en la década de 1980. Revisando libros y papeles de homeopatía que están apilados en la citada Biblioteca un Dr. Miller lo encuentra y  lo lleva al despacho del  Director de la misma, donde arrojándolo suavemente sobre el escritorio le pregunta si sabe que tienen un incunable que cualquiera podría llevarse.

 

J.T.: Gran sorpresa.

G.P.: Y que lo digas. Luego de ese episodio colocan el manuscrito en el sector de incunables. Actualmente se lo guarda en una habitación climatizada en una caja de madera y vidrio con terciopelo rojo en el fondo y unas pinzas metalizadas para dar vuelta las páginas, que sólo están reservadas para ser usadas por investigadores que deben usar guantes con previa autorización del Director de la Biblioteca.

 

J.T.: ¿Y hubo alguien que se interesó?

G.P.:  Sí, el Dr. Josef M. Schmidt, homeópata, profesor de Filosofía e Historia  en una Universidad Alemana que desde allí va a San Francisco a investigar que fue de la vida de los homeópatas alemanes que emigraron a U.S.A.

Por lo tanto, pide ver el ejemplar para tomar unas notas, pero al percibir su valor se queda un año para copiarlo íntegramente.

 

J.T.: ¿Esto se da en la década de 1990 o de 2000?

G.P.: Esto ocurre en el año 1990. Haciendo este trabajo de investigación se entera de la historia del manuscrito y consigue una entrevista con aquella antigua secretaria de Boericke

Es de destacar que al revisar estos manuscritos descubre anotaciones marginales con tres tipos de caligrafía diferentes que hacen correcciones. Una de Hahnemann, otra de un colaborador de Hahnemann al que éste último corrige y una tercera que no podía identificar hasta que cae en la cuenta que es de aquel Dr. Hale que había tenido sólo dos días el original  y que cambiaba o eliminaba ciertos conceptos.

A Hale le “debemos” entre otros agregados hechos el pasaje donde sugiere el tratamiento antipsórico de la embarazada.

 

J.T.: Siempre estuvo presente que el significante traduttore deriva de traditore (traidor).

G.P.: En 1992 Josef Schmidt publica el texto original distinguiendo las distintas caligrafías encontradas.

En 1996 reescribe en alemán moderno el texto original y en 2003 publica un libro con tres secciones:

a) El Organón en alemán moderno

b) Doscientos vocablos explicados del alemán antiguo al moderno.

c) Una sistemática del contenido del Organón.

Esta edición la reedita en 2006 sin cambios.

 

J.T.: ¿Es en esta época que comienza la interrelación contigo?.

G.P.: Sí, en un Congreso de la LMHI le comento de mis trabajos anteriores y de mi tarea actual con unos traductores de alemán.

Luego, ya en contacto permanente vía mail y ante mis dudas sobre palabras alemanas de la copia que me había facilitado vamos intercambiando conceptos de palabras específicas que pueden ser interpretadas de dos o tres maneras diferentes.

 

J.T.: Sí y por lo que me contabas, según un lenguaje más estricto podrían cambiar muchos de nuestros conceptos sobre el ejercicio práctico de la Homeopatía y su concepción de seguimiento del caso.

Sabiendo ya que tu traducción será publicada en los próximos meses y para adelantarles a los lectores una noción del material que se van a encontrar, transcribí por favor algunas de las palabras que nunca usa Hahnemann u otras que aplica específicamente.

G.P.: Está la diferencia entre semejanza ( que nunca usó Hahnemann e introdujo Pierre Schmidt) y similar, siempre habló de enfermedad y no de enfermo, nunca dice alternar el medicamento sino que habla de secuencia,el concepto de dosis con respecto a cantidad y para rematar, el consejo de evitar las hortalizas , que como se escribe casi igual a placer, se tradujo como que aconsejaba evitar el mismo.

 

J.T.: Bueno, es suficiente para avivar nuestro interés y esperar ansiosamente verlo en letras de molde. Espero para otra entrevista el momento de la presentación del libro. Muchas gracias.

 

 

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