Dr. Jorge A. Traverso


Dosis y Escalas

 

Resumen:

Se recorren distintos puntos del Organon de Hanhemann para sostener los conceptos de dosis en su versión lingüística y etimológica complementada con ejemplos clínicos y los criterios que pueden aplicarse para prescribir un remedio en escala centesimal o cincuentamilesimal

 

Abstract:

We analyze different points in Hanhemann's Organon in order to sustain the concepts of dosis from linguistic and etymological perspectives. The analysis is complemented with clinical examples and criteria that can be applied to remedies prescription in a hundred or fifty thousand scale.

 

 

 

Surge el tema del título a partir de observar en distintas bibliografías y exposiciones en círculos académicos versiones diferentes sobre palabras que suponemos muy trilladas desde los comienzos de la homeopatía hahnemanniana.

En el último cuarto del Siglo XX se producía una esgrima dialéctica entre los cultores de la dosis única versus los de la dosis repetida pero al mismo tiempo se mantenía el concepto de dosis como frecuencia de administración del medicamento.

En los parágrafos 275 a 279 del Organon, la referencia al volumen y a dosis fuertes (muchas sucusiones), confirmaría el punto en cuestión.

Asimismo, hay referencias a la agravación homeopática producida por dosis grandes en el 282 y la ventaja de la dosis pequeña si se utilizó un medicamento equivocado (283).

En estos casos Hahnemann se está refiriendo a medicamentos donde por la cantidad de diluciones y sucusiones ya no hay sustancia ponderal.

Basado en este concepto me sorprendió un trabajo anteriormente publicado en esta revista en el que se hacía una referencia  que aparentemente unía a dosis con sustancia atribuyendo a los parágrafos 101, 250 y 253 la mención de tinturas madre y que sin sustancia ya no cabría hablar de dosis.  

Mi sorpresa es que no encuentro en los tres parágrafos citados anteriormente esta mención a no ser que esté citada en la quinta edición del Organon. En la sexta edición no lo encontré.

Desde  ya que aún desde el idioma, sobre Dosis el diccionario expresa:

f. Toma de medicina que se da al enfermo cada vez.

II fig. Cantidad o porción de una cosa cualquiera, material o inmaterial.

Si vamos a la Etimología, proviene de la palabra:

 DAR  h. 1140-Cantar de Mio Cid.  Del latín Dare.

DERIV.  Dosis, 1595, tomado del griego dósis, “acción de dar”,”porción”.

La importancia de la dosis como factor de curación es otro elemento de individualidad y creo que se suma al hecho de dar el medicamento correcto y la dinamización necesaria.

Traigo a colación dos ejemplos de la práctica.

En la Cátedra, durante 2010, nos consultó una paciente que transcurría la quinta década de vida, asmática y con un enfisema bastante grave (a la que la Medicina de las “letras” llama paciente EPOC), que hasta le dificultaba hablar.

Fue medicada con Pulsatilla en Plus centesimal.

Concurrió a los 60 y 120 días refiriendo que se sentía algo mejor de los broncoespasmos pero eso no había evitado que en ambos intervalos fuera internada de urgencia, por 24 horas cada vez, por su insuficiencia respiratoria. Es necesario aclarar que la paciente fumaba mucho y no estaba dispuesta a dejar el hábito.

Le insistíamos que llamara cuando comenzaba la dificultad pero no lo hacía.

Luego de esa tercera consulta, en que siguió con la misma medicación en dos dosis de 10 gotas cada una por día, al mes llama por teléfono un día que estábamos en la Cátedra.

La atiendo y me refiere una pequeña dificultad respiratoria pero que ella sabe que a los dos o tres días termina en la urgencia de su cobertura médica.

Como no había cambios de vida significativos, solo se me ocurre decirle que tome 4 veces por día 5 gotas del remedio.

No tuvimos más noticias hasta el mes siguiente, donde al concurrir a la consulta nos dice que no se produjo la internación, que el aumento de frecuencia la había hecho pensar en algo mágico porque se sentía mejor en todo y que se corrobora cuando expresa que las hijas le dijeron un día: “ Mamá, ya no lloras más”.

En otro caso de la práctica privada, en un paciente con varias patologías agregadas a su obesidad mórbida (150 Kg.) luego de un año de tratamiento donde había mejorado entre otras cosas de un dolor en la parte externa de las plantas de los pies al caminar, en la anterior consulta dijo que este síntoma había retornado. Se lo sigue medicando con Depuratum centesimal en plus, dos dosis diarias de 5 gotas cada una.

A los diez días llama por el dolor de los pies que no mejoraba y se le indican 7 gotas tres veces por día.

En la última consulta estábamos hablando de otras cuestiones sintomáticas y espontáneamente dice: “Ah, de los pies después que me agregó más gotas y tomas, no sufrí más”.

Creo que la frecuencia de dosis es el elemento más difícil por lo aleatorio de poder ser establecido, tomando en cuenta también que en el mismo paciente esto cambia aún entre una consulta y otra, teniendo que resolverlo en forma  telefónica y empíricamente.

En los ejemplos anteriores cité que ambos casos eran tratados con la escala centesimal en Plus y esto me lleva al otro elemento del título de este escrito.

También en este tema hay posiciones aparentemente antagónicas basadas en “ventajas” de una u otra escala.

Cuando se expresa que en la LM hay medicación diaria sin recurrir al placebo, no se plantean ciertas cuestiones:

Hay diferencia entre el placebo como concepto alopático y la “sustancia no medicinal” del parágrafo 91, la “sustancia neutra no medicinal” del par. 96 o el polvo de azúcar de leche del par. 281, donde se lo instrumenta como acompañamiento del médico hacia el paciente, magistralmente utilizado por nuestros maestros M. Moizé y B. Vijnovsky.

El concepto alopático era tomado como engaño, provocando una dificultad moral que tal vez estaba en la base de dar dosis repetidas.

Para tener control sobre las dificultades que podrían aparecer o disminuir las dosis, el método Plus no es privativo de la escala LM.

Ya entre los parágrafos 245 a 248 se desarrolla el método Plus, donde se habla de los intervalos apropiados para acelerar el tratamiento.

Hahnemann lo ejemplifica con su nuevo método de dinamización pero no prohíbe aplicarlo al anterior, porque el valor del método Plus es variar la dinamización de una toma a otra. Sí excluye las dosis exactamente iguales.

El valor del método Plus sea centesimal o cincuentamilesimal sobre el de dosis única, sí es realzado por el hecho de que en la vida actual hay tantos avatares diarios entre una y otra consulta que es ventajosa la administración de dosis variables diarias en una, dos o más tomas.

Hace varios años que lo aplicamos en la escala centesimal en la Cátedra y en consultas no institucionales.

Además, si de individualidades se trata, nos es posible aplicar según el caso una u otra escala, incluyendo el gusto personal del que elige la centesimal porque hay doscientos años de experiencias o el que adopta la cincuentamilesimal porque es más actual (89 años de antigüedad).

 Solamente para ejemplificar lo anterior expongo muy someramente un caso:

Atiendo hace 14 años a una paciente (desde 1997 cuando ella tenía cuarenta años) con una historia de vida difícil.

Durante siete años fue medicada con dosis única centesimal y tabletas; luego con centesimal en Plus que la equilibraban mejor ante hechos externos repetidos en la vida cotidiana (robos sufridos, etc.).

En 2008, a pesar de las distintas dinamizaciones no respondía bien (coincidió con la época de la menopausia) y pasé a la LM, que fui variando hasta llegar a la 23 LM en febrero de 2011 en que síntomas antiguos surgían desde hacía un tiempo sin responder a pesar del cambio de dosis (frecuencia y cantidad de gotas) pero que coinciden en su aparición desde el suicidio de una hermana que se produce en octubre de 2010.

En ese momento (2/11) retomo la centesimal en Plus y vuelve a un equilibrio estable hasta ahora.

No necesitó volver ella a la consulta aunque la he visto cuando trae a sus hijos, refiriéndome que está bien.

Para finalizar, como siempre decimos en la Cátedra, lo importante es no sólo elegir bien el remedio sino también aplicar el criterio de individualizar al paciente en cuanto a la escala, la dosis, la frecuencia y hasta la forma farmacéutica, elementos que influirán en el desarrollo de la cura.

 

BIBLIOGRAFÍA

1 Traducción y comentarios del Organon de Hahnemann. Dr. Bernardo Vijnovsky.

            Talleres Gráficos Zlotopioro. 1983. Bs.As.

 

2  Organon del arte de curar. Traducción Dr. R.G.Pirra.

            Estilos Gráficos. 2008. Bs. As.

3 Diccionario manual de la Lengua Española. Real Academia Española.

            Espasa Calpe. 1981. Madrid.

4 Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana. Joan Corominas.

            Editorial Grados. 1973. Madrid.

 

 

 

 

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