Dr. Jorge A. Traverso


 

Distintos Avatares de un Tratamiento

Resumen:

Se trata de mostrar en un paciente con alteraciones psíquicas antiguas, cómo la toma del caso y las primeras consultas, así como la administración del remedio, se efectuaron a través de conocidos y familiares hasta seis meses después de iniciado.

Summary:

It is to show in a patient with old psychic alterations, how the taking of the case and the first consultations, as well as the administration of the remedy, they were made through well-known and family up to six months after initiate.

1)  Psicoanálisis

Este paciente es AB, o ABito, como lo conocen en su familia.

Lo recibo en mi consultorio en 1979 aproximadamente, pidiendo psicoanálisis porque se daba cuenta que andaba "de vuelta mal". En ese momento tenía 32 años, casado y con tres hijos.

Se aclara que lo expuesto a continuación, es lo que cuenta como su realidad subjetiva en el marco de las sesiones. Poco importa si se dieron estos elementos  como hechos en la vida real o si eran fantasías.

Es un paciente que estuvo en tratamientos psicológicos, psicoanalíticos y psiquiátricos desde los 5 años, continuos. Como decía con su característica grandilocuencia: Tengo treinta años de análisis.

Algunos de ellos fueron con nombres muy conocidos en el ambiente "psi". En los dos últimos , uno fue con un psiquiatra al que lo mandó su socio, y del que se fugó después de un año sin pagar y otro con una mujer de la que se reía porque la amenazaba que se iba a suicidar y desaparecía; riéndose contaba que ella se desesperaba y lo buscaba por "todo Buenos Aires".

Su "de vuelta ando mal" del que se daba cuenta, era que en una especie de licitación (es profesional, y estafaba permanentemente a sus clientes, cobrando y no haciendo las cosas), luego de presentar un pliego, al otro día fue y con el dedo borró su firma, creyendo que lo que había presentado estaba mal. La ironía del caso es que su ponencia era irreprochable, y en el escandalete que se armó en la empresa por el hecho, creían que el que había cometido el acto era el competidor, y el fingía y decía allí: Qué barbaridad, hacer esto entre gente grande!!.

Otra de sus características era que no manejaba, se hacía llevar por su esposa porque temía  que se le ocurriera atropellar gente por diversión.

Luego de dos sesiones que hubo que dedicar, a pedido suyo, a que inventáramos un sistema para que él no me estafara (!) con el pago, o con ausencias, se comenzó un tratamiento a razón de tres sesiones semanales a las que asistió puntualmente por lo menos los dos primeros años.

Existía el problema que por los múltiples tratamientos anteriores, se recitaba interpretaciones de memoria a sí mismo, citando quién se la había dado, así que se debía intervenir muy cuidadosamente, poco y con palabras a nivel concreto, ya que en su discurso psicótico no había mucho lugar para la metáfora.

Escuchándolo, su discurso recreaba el historial freudiano sobre la autobiografía de Schreber, que marca todos los vericuetos de la paranoia, en alguien que se psicotiza a partir de su nominación como Presidente del Tribunal Supremo de Dresde. En nuestro caso, tal vez se intensificó su cuadro al recibir su título profesional.

Además, así como la nominación como desencadenante es el punto que marca Lacan, también se podía escuchar su otro aporte magistral, que en la paranoia no hay fantasma de homosexualidad, como dice Freud, sino la fantasía de transformación en mujer.
Este paciente, en el diván encogía las piernas, separaba las rodillas y decía que a veces sentía que le podía salir un hijo de la entrepierna y hacía el gesto con la mano.

Estos datos los aporto para mostrar que era alguien que a pesar de desempeñarse en la profesión independientemente y en forma aparente como el común de los profesionales, en profundidad su gravedad lo hacía engañar, estafar y robar (por ejemplo adelantos de clientes).

Luego de algunos años de tratamiento, su mejoría en el discurso era solamente que podía escuchar las intervenciones, y no retrucar con su colección de "interpretaciones de otros analistas".

Comenzó luego a faltar o confundirse los días de sesión, y volvió en su trabajo profesional a bordear peligrosamente la línea que separa lo lícito de lo ilegal.

En ese punto, por la denuncia de una cliente casi lo detienen, y al plantearle yo como indicación, que por un tiempo no trabajara puesto que lo llevaba a graves apuros, abandona las sesiones aproximadamente en 1986-1987.

Tuve noticias indirectas del mismo esporádicamente por colegas de él que eran pacientes míos, supe que me había convertido en su peor enemigo por aquella marcación que hice sobre dejar el trabajo, y que había comenzado otros tratamientos.

Homeopatía

En esos años profundicé mi acercamiento a la homeopatía y terminé ejerciéndola. En julio de 1994 concurren a mi consultorio una familiar  de AB y una colega del mismo para saber si la homeopatía podría ayudarlo. Estaba mal, en tratamiento con un antiguo psiquiatra  previo a 1979, que le administraba psicofármacos, y por su incorrecto proceder profesional hacía poco en una presentación en una provincia,  lo habían detenido a él.

Me interesó el caso, para explorar la acción del medicamento homeopático tomando los datos de terceros y máxime que debía quedar en secreto mi actuación por la inquina que me profesaba.

Primera toma del caso ( a través de terceros)

Me dicen que miente permanentemente, y hay clientes que le iniciaron juicios. 
  En 1993,  durante las vacaciones, lo roban y amenazan con una pistola; su miedo  a que lo mataran fue tal que casi no trabajó en todo 1993, está temeroso, se le cae el pelo pero más que nada se rasca la cabeza y se lo arranca, tiene moretones en las manos de cómo se aprieta y estruja los nudillos, empezó a tomar vino en cantidad, es mentiroso aún delante del que sabe la verdad, es el "Rey de la verdad", y también Cristo.

En enero de 1994 quisieron internarlo tras una consulta en el Hospital de Clínicas pero salió riendo y diciendo: "La engañé a la terapeuta".

Se toman los siguientes síntomas:

1) Trastornos por susto, en general.
2) Suspicaz, desconfiado.
3) Mentiroso
4) Manía: arrancarse el cabello (el sínt. mas parecido)
5) Temor de la muerte en general
6) Temor de ser envenenado
7) Ilusiones: es Cristo


Posición Medicam. Puntuación 1 2 3 4 5 6 7
1 Verat. Alb. 7/12 1 1 2 1 2 2 3
2 Lach   4/9 2 3 - - 2 2 -
2 Rhus-T. 4/9 2 3 - - 2 2 -
4 Bell. 4/8 2 2 - - 2 2 -
4 Phos.    4/9 3 2 - - 3 1 -
6 Hyos. 4/8 2 2 - - 1 3 -
6 Bry.      4/7 1 3 - - 2 1 -
6 Cimic. 4/7 1 2 - - 3 1 -
6 Nat.-M. 4/6 2 - 1 - 2 1 -
6 Ph.-Ac. 4/7 3 1 - - 2 1 -

 

A pesar de esta repertorización "sui generis", le indiqué al familiar, luego de saber que ella tenía sobre él autoridad suficiente para administrarle una microdosis,  que lo hiciera diciendo que un homeópata se lo recomendó, y sin agregar nada más, una dosis de Veratrum Album" 10 M pensando en que la Materia Médica trae el concepto de Hahnemann que Veratrum curaría al 30 % de los internados en hospicios y me interesó que ella dijera: "A ver si piensa que lo voy a envenenar". Era un viejo síntoma frecuente en él, que recordé cuando ella lo trajo a colación.

21/9/94:  concurre al consultorio la esposa: Dice que tomó la microdosis el 6 de agosto, sin preguntar.

Según ella , a la semana empezó a notar una mayor propensión en él de actuar y ayudar en la casa. Dejó de tomar psicofármacos y no fue más al psiquiatra, que se lo pagaba su socio. Ése efecto que la esposa registra como mejoría duró veinte días.

Pudiendo ahora tomar de ella más síntomas, dice que sigue estrujándose las manos y se arranca pelos de la cabeza cuando desespera de su situación social (ya ni teléfono en la casa tiene por falta de pago).

Da órdenes a sus hijos y es un censor permanente.

Aparentemente, por otro  pariente político de él se enteran que un día que se encuentran en una empresa, AB le dice que está perdido y no reconoce el lugar donde está (al que iba habitualmente). No saben si el dato es certero, o si fue una actuación de él frente al otro, porque parece que empezó a mentir más desde el 27-28 de agosto.

Rechina los dientes durmiendo. Tiene un deseo marcado de grasas, transpira la frente comiendo (pasa en todas las comidas), y hay deseo de bebidas alcohólicas.

Se ha apropiado del dinero que un cliente le adelantó, mintiéndole a su esposa. Tiene según ella el deseo de ser siempre el centro de las  reuniones y posee una ambición desmedida. Jamás se preocupa por el bienestar de su familia y el poco dinero que consigue con sus raterías se lo gasta en él si no se lo administra ella.

Se tomó egoísta como síntoma guía y se comenzó a evaluar la posibilidad de Sulphur, pensando en la egolatría que tal vez subyacía.

1) Egoísmo
2) Ambición.
3) Crítico, censor
4) Mentiroso
5) Temor, terror en general
6) Cleptomanía en general
7) Deseo de grasas
8) Rechina dientes durante el sueño
9) Cabeza: transpiración en la frente comiendo


Posición Medicam. Puntuación 1 2 3 4 5 6 7 8 9
1 Sulph. 8/14 2 - 3 1 2 2 2 1 1
2 Nux-V. 8/14 1 3 2 1 2 2 2 - 1
3 Calc. 7/10 2 - 1 1 3 1 1 1 -
4 Merc. 5/7 1 - 1 1 2 - - 2 -
5 Lyc.           6/9 1 1 2 1 3 1 - - -
6 Veratr. Alb. 6/14 2 3 3 2 2 - - 2 -
6 Ars.-Alb. 5/12 1 - 3 - 3 1 1 3 -
8 Puls. 6/9 2 1 1 1 2 2 - - -
9 Nat.M. 5/6 - - 1 1 2 1 1 - -
10 Sep. 5/8 - - 2 1 3 1 - 1 -

A pesar de la repertorización que se hizo se le administra una dosis de Veratrum Album  M; se bajó la dinamización pensando que la anterior le hizo bien veinte días, pero que más baja sería como pensar en toda su patología mental como síntoma local, y en que había habido efectos. Fue una microdosis y treinta tabletas de P. Ver. Alb.

15/11/94 : en una nueva consulta la esposa refiere que anduvo muy bien. Tomó la dosis el 24/9/94. El 26 ella lo retó muy seriamente porque mintió con una cuenta de luz (Se apropió de los sesenta pesos y dijo que la había pagado). Siguió el deseo de alcohol.

El 30/9 lo notó sin angustia, no perseguido y más relajado. Actuaba más en casa ayudando. El 5/10 parece que empieza a mentir menos. Empezó una nueva terapia en una obra social. Lo más importante para ella, el mentir, parece que no está. Sigue estrujándose las manos. No se arranca tanto los pelos. Sigue el rechinar de dientes. Transpira la frente comiendo, igual. En suma, mejoró hasta hace una semana, en que nuevamente en la empresa se encuentra con aquel  semipariente, que le pregunta si se ocupó de ese juicio en la provincia que le  iniciaron y  en que lo detuvieron .

Le responde" No, no pude, porque usted sabe que es el diablo que hay dentro de mi cuerpo que no me lo permite". Además, desde allí parece que empieza a mentir.


1) Mentiroso en general
2) Ilusiones: de estar poseído
3) Estómago: deseo de grasas
4) Rechina los dientes durante el sueño
5) Estómago: deseo de bebidas alcohólicas
6) Cabeza: transpiración en la frente, comiendo


Posición Medicam. Puntuación 1 2 3 4 5 6
 1 Sulph.       6/10 1 2 2 1 3 1
 2 Ars.                           4/7     1 3 3  
 2 Nux-V.              4/7 1 - 2 - 3 1
 4 Calc. 4/4 1 - 1 1 1 -
 5 Tub. 3/7 - - 2 3 2 -
 6 Op. 3/6 3 1 - - 2 -
 7 Merc. 3/4 1 - - 2 1 -
 7 Carb.-V 4/5 1 1 - - 2 1
 9 Sil. 3/3 1 1 - - 1 -
 9 Nat.M. 3/3 1 - 1 - 1 -

Se decide probar con Sulphur 1M y 30 tabletas de P. Sulphur.

4/12/94 : Por teléfono, la esposa expresa que aparentemente no miente. Dejó de transpirar al comer. Al tomar la microdosis el 23/11, luego no tomó bebidas alcohólicas ese fin de semana. Luego algo empezó a tomar, pero menos.

No está tan censor, pero arregla obsesivamente por una o dos horas la compra del supermercado. Si la hija hace algo mal, no la critica tan intensamente pero empieza "soliloquios" y habla diciendo: yo que te eduqué, etc., etc., y sigue, sigue. No se estruja los dedos.
Se indica media pastilla dos veces por día.

El 13/12/94, telefónicamente la esposa informa que va mucho mejor, más tranquilo y menos angustiado.

No ordena tanto las compras realizadas y deja que lo haga el hijo. No rechina los dientes durmiendo y no se tira más de los pelos, ni hace crujir los nudillos sino que los presiona contra la pared. Bebe menos alcohol; aparentemente no miente, y trabaja más.

 21/12/94 :   Concurre al consultorio la esposa, que relata que resurgió la obsesividad de ordenar la compra del supermercado el 17 de diciembre, tardando una hora sacando y poniendo cosas en el mismo lugar. Se presiona los dedos pero no se lastima los nudillos.

Ayer tuvieron un corte de luz: se angustió por la comida refrigerada, así como por perder en un juego de cartas. No rechina los dientes ni transpira al comer. Desde el 16/12, más reticente, no dice cuanto ganó, cuando la semana previa dejaba el dinero en casa.

Trabaja más, no critica a los hijos, pero reaparecen los "soliloquios" de treinta minutos en la mesa. Según la esposa, mejoró cinco (de 1 a 10), y ahora está retrocediendo y se olvida de cosas que debía hacer.

En vista de la mejora de síntomas generales y la persistencia o recrudecimiento de síntomas mentales luego de una mejoría parcial, se indica Sulphur 50 M y P. Sulphur dos tabletas por día.


A principios de febrero del 95, por teléfono, la esposa dice que a los dos días de tomar la microdosís recetada a fines de diciembre, preguntó por primera vez quién le indicaba el medicamento. Cuando ella se lo dijo, primero parece que se sintió "un poco mal", estuvo dos días reticente, y después empezó a tomar nuevamente las tabletas y a los treinta días pidió venir él al consultorio.

Refiere ella que toma menos alcohol. Al retomar  el trabajo, comenzó a estrujarse los dedos.

Segunda  toma del caso   (asiste el paciente)

 8/2/95 :          Concurre por primera vez el paciente "en persona".

Se retuerce las manos, hace crujir los nudillos, pero parece que menos que antes. Está con las uñas sucias. Tiene fantasías de eliminarse tirándose por una ventana; está lleno de temor por el trabajo.

Se arranca menos el pelo, y esa fantasía de tirarse, o que el diablo está dentro de él son menores; hay una sensación de muerte inminente con miedo a ello. En general se lo ve sucio y desaliñado. Interrogado, él ubica el comienzo de su enfermedad en la niñez, por el terror que sintió ante su operación de apendicitis. Está con una presión arterial de 140-90 y pesa 85 kilos.

Síntomas tomados:

1) Suicidio, arrojándose de las alturas, por ventanas
2) Egoísmo
3) Temor al trabajo
4) Temor: de muerte inminente


Posición Medicam. Puntuación 1 2 3 4
1 Nux-V. 4/5 1 1 2 1
2 Sulph. 3/6 2 2 2 -
3 Bell. 3/5 1 1 - 3
4 Merc. 2/4 - 1 - 3
4 Puls. 2/4 - 2 2 -
6 Arg.-N. 2/3 1 - 2 -
6 Calc. 2/3 - 2 1 -
6 Sil. 2/3 - 1 2 -
9 Ars.   2/2 1 - - 1
9 Calc.-Sil. 2/2 1 - 1 -

Se indica Sulphur 50 M y P. Sulphur 30 tabletas.

A los pocos días, otra paciente, que es la colega del enfermo que vino a la primera consulta con el familiar de él me expresa su asombro por los efectos de la medicación homeopática que vio en ABito socialmente, en una cena en que fue el anfitrión. 

Atendía a la gente, ayudó a la esposa y no bebió alcohol en absoluto; además, el cambio que percibió en general, aparte de no tener los "parches" sin pelo en la cabeza, de cuando se los arrancaba.

Nos podríamos plantear qué es posible curar en este sujeto. Evidentemente, no creo que se solucione su discurso psicótico básico, sobre todo por datos de su historia que no han sido fantasías, sino hechos concretos que determinaron su  padecer.

Pero reflexionemos que para la familia, si dejara de mentir, ya sería casi equiparable a curación, por los daños que han sufrido a causa de este síntoma.

Para el paciente mismo, no mentir sería equivalente a no robarles a sus propios clientes, y poder desempeñarse más tranquilo en la profesión, que evidentemente a podido sostener casi veinte años a pesar de sus dificultades.

Asimismo, no estar angustiado al punto de arrancarse los pelos de la cabeza ni haciendo crujir sus nudillos, más la posibilidad de cuidar su aspecto físico, serían pequeños grandes logros.

Algo que me resultó evidente luego de la primera consulta en que concurrió él solo, es que iba a ser más conveniente que viniera acompañado por su esposa. Estando solo, divagaba más y quería desarrollar la consulta como una sesión psicoanalítica, a las que estaba tan acostumbrado. Así se lo comuniqué cuando pidió una nueva consulta.

Ésta se efectuó el 31/3/95 y viene con ella. Está angustiado porque dice que le cuesta mucho pagar, pero luego desarrolla más su veta de gran señor.

Hace un gesto muy seguido con la lengua, dentro de su boca. Abre la boca de golpe, (como por asombro o sorpresa ante un hecho), y enrolla la lengua con la punta hacia abajo, pero sin sacarla de la cavidad bucal. No la ubico como gestos con movimientos involuntarios, y en movimiento de la lengua en Boca, no es lamida, ni de un lado a otro. Tal vez el repertorio portugués de Filho, se acerca porque tiene el rubro: rolando, pero no satisface del todo puesto que sería rotando , en castellano y rocking en inglés, que da idea de movimiento automático continuo.

Según él, también se muerde la lengua (el borde) sin que lo vean, pero no hay ninguna marca en la misma. Los nudillos están blancos; la esposa dice que antes estaban violetas.

El cabello está crecido y sin zonas despobladas. La barba se la dejó crecer, y en la segunda semana de marzo empezó a tironearla. Una semana antes había terminado las tabletas.

Según ella, dejó de beber alcohol entre horas, salvo ayer. Tiene algo menos de temor al trabajo, y en el mismo notan que lo hace mejor; en la segunda semana de marzo empezó a "borrarse" del ámbito laboral, y en casa comenzó a estar más crítico con los hijos. Duerme siempre destapado de noche y no ha vuelto a transpirar la frente comiendo.

Se indica Sulphur 100 M, una microdosis y P Sulphur 60 tabletas.

Se observa que aparentemente los síntomas generales que se atenúan o desaparecen no reaparecen en el mes siguiente, pero sí los mentales (¿o habrá que pensarlos como locales?), como si la potencia de la energía vital que despierta como reacción la dinamización administrada del remedio, se "consumiera" en un breve período de tiempo.

Creo que este paciente muestra bien y pone a prueba el desarrollo de un "arte" en el curar, equilibrando lo posible de mejorar a través de la medicación, buscando la dinamización más adecuada o el cambio de remedio si es necesario, y la concurrencia de otras disciplinas que sirvan para su contención o simplemente para que desarrolle su discurso delirante en un marco adecuado.

13-6-95: En esta consulta no hace el gesto con la lengua, y refiere una sensación de serenidad. La esposa aporta que los casos nuevos de trabajo los enfrenta bien y el socio le comentó a ella que hasta hace un mes lo hacía de manera excelente y en los últimos 30 días bastante bien.

No tiene sobresaltos, pero últimamente se empezó a "borrar" y se arranca algo de los pelos de la barba; los nudillos comenzó a hacerlos crujir. No toma alcohol, y no transpira la frente comiendo.

Ante una pregunta casual mía (¿cómo anda el egoísmo?), que el paciente comienza a responder con su típica verborragia, acusándose de cuan egoísta es, la esposa asombrada, refiere dos hechos para desmentir esto:

1) por primera vez, fue previsor y le avisó a la madre que no podría visitarla el siguiente fin de semana, y

2) en el supermercado, de unos postres preparados que el compraba solo para sí, haciendo un drama si alguno de los hijos tomaba uno en la casa, comenzó a comprar para ellos también.

Por estos elementos, decidí que un síntoma mental a tomar para evaluar la evolución y efecto de la medicación homeopática, independiente de su enfermedad psíquica, era el egoísmo.

Ese día, su presión arterial era de 140/100, su peso de 82 Kg. y al  examen, el hígado era de tamaño normal, aunque doloroso a la inspiración profunda. Ningún examen complementario llamaba la atención.

Se indica Sulphur 100 M y 60 tabl. de P. Sulphur.

La siguiente entrevista, en agosto del 95, revela que en los últimos 20 días estuvo retraído. El 18 de junio falleció la madre; él había tomado la microdosis el 15/6.

Desde esa muerte, reapareció el síntoma de la transpiración en la frente comiendo (que no se manifestaba desde diciembre de 1994).

Bebe mucho líquido, (frío), y mas alcohol que en junio, pero menos que antes.

Tuvo una gran decepción porque su hija no lo acompañó a un lugar, luego de haberle prometido que lo haría. Estuvo mas egoísta en este último período, y volvió a temer que lo maten, como luego de aquel robo de 1993,y se lamenta y queja en el hogar (me entero entonces que sus hijos lo apodan "el llorón").

Se repertorizan : 1) Egoísmo
2) Laméntase (quejas)
3) Desilusión
4) Tr.  por susto y Temor que lo maten
5)Transpira frente comiendo
6) Sed de bebidas frías


Posición Medicam. Puntuación 1 2 3 4 5 6
Bell. 4/7 1 2 - 2 - 2
Calc. 4/7 2 2 - 1 - 2
Ign. 4/8 1 1 3 3 - -
Lach.    4/6 1 2 1 2 - -
Lyc 5/12 1 3 3 3 - 2
Merc. 5/8 1 1 2 1 - 3
Mosch. 3/4 1 2 - 1 - -
Nux V.    6/9 1 2 2 2 1 1
Puls. 5/11 2 2 3 3 - 1
Sil. 3/5 1 1 - 3 - -
Sulph. 5/7 2 2 - 1 1 1
Ver.A. 4/8 - 3 1 1 - 3

Se  insiste con Sulphur 50M (bajando la dinamización por el mismo motivo que en la segunda consulta), por ser uno de los dos remedios que cubren el síntoma peculiar de la transpiración, aunque sea Nux el que mas puntaje tiene, puesto que hasta ahora tuvo un buen efecto Sulphur.

10/10/95: Tiene lugar una nueva consulta.
Desapareció la transpiración de la frente(comiendo) durante dos semanas, y reaparece solo de noche. No tuvo el gesto con la lengua .En estos dos meses tuvo dificultad para conciliar el sueño, y entonces iba a la cama con el diccionario a leer palabras. Se ha vuelto a mesar los cabellos, pero no se los arranca.
Está mas crítico con sus hijos y muy llorón este último mes. Manifestó menos egoísmo, y si compraba algo apetitoso, no se lo comía él solo.
Si su hijo llega 15' tarde, se desespera. Hay un cierto goce en hacer pelear a los hijos entre sí y luego retarlos, como si se tratara del síntoma "perversidad". Su lenguaje está lleno de frases altisonantes.
Se aumenta la dinamización de Sulphur  nuevamente a 100M.

Si observamos los Síntomas: Perversidad, Temor a que algo ocurra, Crítico, Lenguaje en frases altisonantes y Transpiración en la frente comiendo, y repertorizamos solamente Sulphur y Nux Vomica (el primero por ser el que le estamos administrando, y el otro que ya en repertorizaciones anteriores cubría todos los síntomas)nos arroja el siguiente puntaje : Sulp.:2/4 y Nux:5/11.

Surge con intensidad la disyuntiva de cambiar nuevamente el remedio a emplear, pues a pesar que hasta ahora había funcionado con efectos benéficos, desde hace un tiempo Nux está con mas puntaje en las repertorizaciones, a pesar que no parecía que el núcleo fuera la irritabilidad, y sí el egoísmo; la egolatría la ponemos en duda porque es mas afin a la enfermedad mental que padece.

Bueno, es un nuevo desafío a enfrentar, en lo cambiante que aparece como norma en este paciente, puesto que al interrogarlo a él o a sus allegados, dice estar, y lo ven mejorado con el remedio hasta ahora dado.

Seguramente, también se presenta un gran entrecruzamiento entre los síntomas que cubren los dos remedios y tal vez por etapas surjan con mas nitidez los que correspondan a uno u otro de los mismos.
A partir de esa  consulta, desgraciadamente dejó de venir. Supongo que por preguntas que había hecho, sobre si podía repetir por su cuenta el remedio, creo que es lo que efectivamente hizo, dejando pendiente la duda sobre la conveniencia de nux o sulphur.
Han pasado cinco años, y por referencias de aquella colega  que había aportado los síntomas de la primera consulta sin él presente, me entero que se encuentra bastante bien.

Consiguió un nuevo lugar de trabajo, cumple sus quehaceres, y sobre todo parece que en su familia está bastante equilibrado, sin desaparecer por horas y según la esposa no miente, elemento que mas desajustaba la vida en común. Está con ayuda psicoterapéutica, y no sabemos si seguirá repitiendo la toma del remedio o no.

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